La farmacia lleva a cabo una amplia gama de actividades que combinan la dispensación de medicamentos con servicios de atención farmacéutica asistencial y la promoción de la salud.

Su función va más allá de la venta, enfocándose en el uso adecuado de los productos para el cuidado de la salud.

Actividades principales

Dispensación de medicamentos y productos sanitarios

Es la actividad principal, que implica la entrega informada de medicamentos recetados y de venta libre, asegurando que el paciente comprenda su uso correcto y posología.

Atención y seguimiento farmacoterapéutico

Colaborar con los pacientes, especialmente aquellos con enfermedades crónicas, para asegurar la adherencia al tratamiento y detectar posibles problemas relacionados con los medicamentos, como interacciones o efectos adversos.

Indicación farmacéutica

Recomendar el medicamento o producto sanitario más adecuado para síntomas menores o problemas de salud que no requieran consulta médica

Servicios de prevención y promoción de la salud

Participar en campañas de salud pública, ofrecer consejos sobre hábitos de vida saludables y realizar pruebas de detección (cribados) de enfermedades como la diabetes, hipertensión o VIH.

Medición de parámetros clínicos

Tomar la presión arterial y medir niveles de glucosa.

Gestión de residuos

Participar en sistemas de recogida de envases y medicamentos caducados (como el sistema SIGRE en España) para su correcta gestión medioambiental